miércoles, 14 de septiembre de 2011

MARIE-POUPÉE (1976)

Escrito por ALFONSO & MIGUEL ROMERO


FICHA TÉCNICA
Título Original: Marie-poupée
Akas: Marie, the doll (título internacional)
Año: 1976
País: Francia
Director: Joël Séria
Reparto: Jeanne Goupil (Marie Poupée)
André Dussollier (Claude)
Andréa Ferréol (Ida Courtin)
Bernard Fresson (Sergio)
François Perrot (Pierre Courtin)
Fanny Ardant (Marie Paule)
Ediciones Españolas en Vídeo: -----
Punk-tuación: 9/10


SINOPSIS
Marie es una joven de 17 años que vive con sus abuelos. Años atrás sufrió un accidente donde sus padres murieron y, desde entonces, ella apenas se ha desarrollado mentalmente. Prácticamente sigue siendo una niña. Un día entra en una tienda de muñecas y el dueño se queda prendado de ella. Al poco se casarán, pero la felicidad inicial durará poco.


DATOS Y CURIOSIDADES
Recordada hoy por ser la primera película de Fanny Ardant (quien tiene una breve aparición), fue el cuarto film de Joël Séria, y, al igual que los anteriores, "Mais ne nous délivrez pas du mal" (1971), "Charlie et ses deux nénettes" (1973) y "Les galettes de Pont-Aven" (1975), provocadora, escandalosa, erótica y protagonizada por su musa, la joven Jeanne Goupil (que ya contaba con 25 años, aunque interprete a una chica de 17), que se convirtió en un mito erótico en Francia, siendo incluso portada de Playboy.

Cierto que no tiene tantas escenas tan atrevidas como, por ejemplo, "Mais ne nous délivrez pas du mal", pero nos cuenta una historia más enferma, cruel y triste. Claude se casa con la joven Marie porque parece una muñeca. En su noche de bodas comienza lo que será su "juego particular": la baña, la viste como una muñeca, la acuesta en la cama y le pide que cierre los ojos y que no hable, simplemente para observarla como si de verdad se tratara de una muñeca. Pero no hay nada sexual en ello. Claude está obsesionado con las muñecas, y esta enferma fascinación ha sustituido al sexo. Marie, por su parte, empieza a despertar en su sexualidad ante la lascivia que produce en todos los hombres, y algunas mujeres. Pero Claude se niega, incluso se enfada ante el apetito sexual de su joven e inocente esposa. Y ello produce que se vaya distanciando de ella, al no ver ya la muñeca que él quería, y cada vez sale más en viajes de negocios.

Incluso vemos como una vez le es infiel (a su manera), practicando su juego con una niña, en uno de los momentos más retorcidos de la cinta. Mientras esto sucede, no telefonea a Marie, por lo que ella, angustiada, saldrá en busca de cariño, de esas caricias que anhela y le han sido negadas. Sin ánimo de ponernos densos, los personajes adultos (a excepción de los abuelos de Marie) son presentados de forma negativa, principalmente los hombres, todos antipáticos, lujuriosos... mientras que la inocencia de Marie o su amigo, el gordito que también se comporta de manera infantil y con quien ella está a gusto, aparece como algo positivo.

De hecho, cuando la muchacha salga en busca de un hombre, se está haciendo adulta, encontrará un fatídico final. Aún hoy, el visionado de esta "Marie la muñeca" puede resultar perturvador. Ya en los 80, tras una colaboración más en común, tanto la carrera de Séria como la de Goupil se desarrollaron casi en su totalidad en la pequeña pantalla. Aunque a ella la pudimos ver en nuestras carteleras en dos películas tan conocidas como "La carnaza" (1995), de Bertrand Tavernier", y "Un verano en la provenza" (2002), de Eric Guirado.